La consejera de Agricultura, Pesca y Alimentación, Mae de la Concha, ha destacado, después de participar en Madrid en el segundo Consejo Consultivo y Sectorial sobre la Política Agraria Común (PEC) del marco financiero plurianual 2021-2027, el trabajo que desde la consellería balear se ha realizado respecto al plan de modernización y consolidación de regadíos para las cuatro islas; plan que encaja perfectamente con la línea de recomendaciones que realizó la Comisión Europea en cuanto a invertir en proyectos que tengan una clara vocación de transición ecológica y que serán financiados en buena parte por los Fondos Next Generation, de los cuales España destinará 1.051 millones de euros al sector agroalimentario y pesquero y, de estos, 563 millones de euros a proyectos de modernización de regadíos. En este encuentro a Madrid, presidida por el ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, y en la cual han participado los consejeros del ramo de las Comunidades Autónomas, se ha continuado perfilando las cuestiones que definirán el documento que finalmente España presentará a la Comisión Europea. La previsión actual del Ministerio es presentar el Plan Estratégico Nacional de la PEC (PEPAC) a mediados de 2021, porque se pueda aprobar a principios de 2022.

Uno de los aspectos básicos que se han tratado durante la jornada ha sido el reparto de las ayudas asociadas, sobre todo a aquellos sectores que se enfrentan a dificultades específicas, como por ejemplo, las relativas a la competitividad y sostenibilidad. En este sentido, Mae de la Concha ha recordado que las cuentas de explotación en las Baleares vienen marcadas por el hecho insular, tanto como por los costes como por los ingresos, por eso “la insularidad tiene que ser tratada de manera diferente en el diseño y la aplicación de estas ayudas”. Además, según la consejera balear, habría que hacer hincapié a mantener estas ayudas asociadas a las explotaciones de ovino y cabruno; los frutos secos y algarrobo; al vacuno de leche y al vacuno de carne.

Por otro lado, en cuanto a los criterios de reparto de los fondos FEADER, unos 729 millones de euros, De la Concha ha insistido que “tiene que ser equilibrado y justo”, y que para lo cual tendría que tenerse en cuenta el nivel de ejecución de cada territorio y la cofinanciación de las comunidades. “Los fondos FEADER son los que nos permiten luchar contra el abandono del campo, favorecer la incorporación de jóvenes, fortalecer el sector agroalimentario… estas ayudas son fundamentales”, ha destacado. La consejera balear ha defendido en este sentido la necesidad de establecer una reserva de eficacia que sea ágil en su funcionamiento. Otro de los aspectos claves para este reparto, según De la Concha, tiene que centrarse en la incorporación de la mujer al sector agrario mediante ayudas específicas. La consejera de Agricultura también ha mostrado su preocupación sobre la falta de una línea específica de ayudas a las Industrias Agroalimentarias.