Según fuentes de la la DO Oli de Mallorca, los aceites de oliva virgen extra noveles con Denominación de Origen Oli de Mallorca de esta campaña 2020-2021 empiezan estos días a llegar a comercios y establecimientos de restauración.

Esta campaña ha sido marcada por la maduración temprana de la oliva, de forma que la cosecha se ha adelantado unas semanas respecto a años anteriores; algunos olivares han sufrido daños por la tormenta del mes de agosto y  otros (principalmente a la Sierra de Tramontana) han visto limitada la producción por la carcoma de capullo.

Aun así, a estas alturas – y con algunas almazaras en funcionamiento todavía- ya  han entrado en los establecimientos inscritos a la DO Oli de Mallorca más de 3.000 toneladas de oliva de las variedades amparadas bajo el sello de calidad: mallorquina, arbequina, picual y empeltre, y se ha conseguido una añada ligeramente inferior a la de la campaña anterior, pero de calidad considerable, con aceites afrutados y equilibrados.

En la DO Oli de Mallorca actualmente hay inscritos más de 700 olivicultores que gestionan más de medio millón de olivos por todas partes la isla. Además este año se han sumado al sello de calidad dos nuevas almazaras: Can Axartell y Pedro Gómez y dos envasadoras: Fet a Sóller y Indesinenter.

El aceite de Mallorca, por lo tanto, vuelve ser una producción muy valiosa, que llega puntual a su cita con las familias y los establecimientos que quieran disfrutar de un producto local y saludable, esencial para el mantenimiento del medio rural de Mallorca.