Después de que la Comisión Europea publicó a finales del pasado mes de octubre de 2020, la inscripción definitiva de la Indicación Geográfica Protegida (IGP) Oli d’Eivissa/Aceite de Ibiza en el registro comunitario de las IGP, este año ya se podrá comercializar el aceite producido durante la presente campaña 2020-2021 con el distintivo de la Unión Europea de Indicación Geográfica Protegida.  Hasta ahora, el aceite de Ibiza estaba sujeto a la protección nacional transitoria, publicada en el Boletín Oficial de las Islas Baleares (BOIB) y también en el Boletín Oficial del Estado (BOE). El mes de junio pasado se publicó en el Diario Oficial de la Unión Europea la solicitud de registro, un trámite que abre un periodo donde las partes interesadas pueden presentar alegaciones. Ahora, una vez completado el procedimiento, el registro ya es definitivo.

Según el pliego de condiciones, el uso del IGP Oli d’Eivissa/Aceite de Ibiza queda reservada exclusivamente para los aceites de oliva virgen extra elaborados con las variedades arbequina, picual y koroneiki, a solas o en combinación, que en conjunto representan al menos el 90%. El 10% restante puede proceder de otras variedades inscritas en el registro de variedades comerciales. Además, el aceite de oliva de la IGP se tiene que comercializar en botellas de vidrio oscuro, metal revestido u otro envase que no permita la incidencia de la luz. La capacidad de los envases no puede ser superior a 5 litros. El rendimiento máximo de los aceites destinados a la Indicación Geográfica Protegida Oli d’Eivissa/Aceite de Ibiza no puede superar los 17 litros de aceite por 100 kg de oliva. Tampoco se permite la mezcla de aceites de diferentes añadas, con el fin de mantener la frescura y las singularidades de la añada.

El Oli d’Eivissa/Aceite de Ibiza de la IGP se comercializa envasado en origen y con una codificación alfanumérica de numeración correlativa que facilita el control y la trazabilidad.

La tramitación de esta IGP ha sido a cargo de la dirección general de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, a través del Servicio de Calidad Agroalimentaria (IQUA).

El cultivo del olivar y la producción de aceite están muy vinculados con la historia y la cultura de Ibiza y han estado determinantes en la reputación del aceite de la isla. Las referencias históricas y las excavaciones acreditan la actividad oleícola en 450 a. C.. Ya en el siglo III a. C. en Ibiza existían 23 explotaciones agrícolas que producían entre 30.000 y 60.000 litros de aceite. Una prueba más de la importancia oleícola de la isla de Ibiza es el número de almazaras antiguas. El año 2003 se realizó un inventario en el cual se catalogaron 211 antiguas almazaras; las inscripciones en los elementos de las prensas han permitido acreditar la antigüedad. Así, una de las prensas más antiguas data del año 1607. Esta reputación histórica ha seguido inmutable con el paso de los siglos y actualmente, más que nunca, el aceite de Ibiza es un producto apreciado por los consumidores, expertos, cocineros y restauradores.