Esperança Mora, gerente de la cooperativa agrícola de Porreres explica que durante esta crisis han dado servicio en la población de forma continuada, tanto en lo que se refiere al abastecimiento de alimentos, sobre todo productos locales, como a los productos básicos. Todo esto sin descuidar la tramitación de las ayudas de la PAC por los agricultores de la zona, así como de llevar a cabo todos los trámites cotidianos necesarios para que el mundo agrario no se pare. Así mismo, la cooperativa, explica la gerente, tant pronto como pueda, y ya de cara a un futuro mejor, seguirá con su tarea de organizar las ferias tan conocidas de la localidad como son la del Albaricoque, la de Otoño o la Ecológica.
Mora señala que, si bien durante las primeras semanas hicieron todo el necesario para suministrar a domicilio todo tipo de alimentos a los residentes en Porreres, sobre todo verduras y hortalizas de temporada así como otros productos básicos para la seguridad y la higiene, el hecho de que estas instalaciones permanecieran y permanezcan abiertas, con todas las medidas de distanciación entre personas y siguiendo las normas de Sanidad, ha hecho posible que ahora todo el producto local esté más al alcance de todos. De hecho, casualmente, Esperança Mora compatibiliza su tarea profesional de responsable de la cooperativa con la de voluntario de Jefe del Servicio de Protección Civil de Porreres, lo que le proporciona unos amplios conocimientos para implantar con máximas garantías las normas sanitarias dentro de estas instalaciones y su funcionamiento.
En este sentido, la gerente de la cooperativa agrícola de Porreres comenta que, hoy por hoy, y a la vista de lo que ha pasado, se marcan como un objetivo a corto plazo desarrollar la venta de sus productos, y sobre todo del emblemático albaricoque de Porreres con sus variedades de albaricoque seco y confituras, intermediando, como dice ella, «nuestra cooperativa madre, como es Camp Mallorquí». En este sentido, según explica Mora, «nos consta que las ayudas del FOGAIBA y de la Consellería de Agricultura, Pesca y Alimentación están apoyando a este innovador tipo de venta, y se verán garantizadas a través de Camp Mallorquí, cooperativa que ha desarrollado con suficiente éxito la venta de producto local a domicilio». Según la gerente de la cooperativa de Porreres, «será una fórmula porque a falta de no poder celebrar la Feria local del Albaricoque, este emblemático fruto de nuestra comarca podrá llegar a todo el mundo».
La Gerente de la cooperativa agrícola de Porreres, consciente de la importancia que ha desarrollado y desarrolla esta organización, fundada en 1957 e integrada por 375 socios cooperativistas, 175 de los cuales son socios colaboradores, expresa que ahora el deseo de todos ellos es que cada vez más jóvenes cojan el relevo del trabajo del campesino ya mayor, que poco a poco, va dejando el campo. Si bien Mora indica que la cooperativa agrícola de Porreres ha invertido e invierte muchos de esfuerzos en la formación de sus campesinos, ahora queda todavía por asumir un nuevo reto com es el incorporar en el ámbito de la producción y de la comercialización, las nuevas tecnologías y las nuevas formas de promocionar estos productos a través de las redes y de las nuevas formas de comunicación.
Para Mora, el objetivo de los socios de esta emblemática cooperativa es mantener, cueste lo que cueste, los valores y las raíces de nuestro mundo agrario, sin perder de vista el futuro con la incorporación de sabia nueva.